
Casualmente, como me llegan los pocos libros que suelo leer últimamente, llegó a mis manos uno que se llama “El lector”.
Su autor, Bernhard Schlink, alemán (1944), sigue siendo desconocido para mí, pero su prosa con pocas descripciones líricas y o sentimentales me conquistó.
Es un relato medido, como el de quien no se permite mentir y de quien intenta describir los hechos respetando la parcialidad de la memoria sin agregar juicios de valor. Tal vez por eso, el gran logro literario.
El tema, una relación amorosa entre un adolescente y una mujer de 36 años dentro de un contexto histórico: La revisión del pueblo alemán acerca del comportamiento nazi. Tampoco deja de lado un intento de filosofía Kant, Hegel, bajada a la praxis.
Breve y honorable, para leer casi de corrido en tres noches.
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