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26 jul 2013

Bahía Blanca, de Martín Kohan

Leí Bahía Blanca de Martín Kohan , y cuatro fueron las razones oraculares. Bahía Blanca es una ciudad a la que siempre estoy yendo sin ir, Martín fue mi profesor de Teoría Literaria en Púan, y ya había leído de él Ciencias Morales que me dejó encandilada, y entonces llegó mágicamente a mis manos, Bahía Blanca.
En Bahía Blanca aparece un tipo de narrador tranquilito, construye un protagonista interior, inocente, muy solo, y distraído, (esos son los peores), un personaje que se detiene en la manteca derretida, en los fideos, en una nuca, un cuello, una rodilla, el lector lo escucha divagar y se va volviendo imperioso prestarle atención aunque no pase nada. Al tipo le pasa todo por dentro, quiere olvidar pero los recuerdos se le van escapando inevitablemente tipo apología -y sin perder nunca la calma y la presicion narrativa- de pronto te la coloca (al lector). Y entonces no te queda otra que hacer el viaje con él, a su lado, inmóvil, y casi sin respirar.

19 jul 2013

El paraíso en la otra esquina, Mario Vargas LLosa

Me regalaron este libro un día y quedó olvidado entre otros, hasta anoche. Han pasado 5 años desde entonces. O tal vez más.
Un libro cuyo título asocié con una relación paradisíaca que tuve. Un paraíso cerca pero siempre inalcanzable. Suelo sospechar un mensaje oracular en los títulos de algunos libros que me regalan.
Una vez, me regalaron "La guerra del fin del mundo" de Vargas LLosa, y sentí terror. Nunca lo pude leer. Pero esa es otra historia.
La cosa es que anoche pasé rozando la biblioteca y vi El paraiso en la otra esquina y lo empecé a leer, y me han maravillado algunas de sus descripciones. La destreza literaria. Habla de Paul Gauguin. Gauguin abandonó la vida de la sociedad pacata europea del 1880 (?) y se fue a pintar a una isla en la Polinesia.
«¡Formidables! No fueron pintadas con el pincel, sino con el falo. Cuadros que al mismo tiempo que arte son pecados (...) Esta es la gran pintura que sale de las entrañas, de la sangre, como el esperma sale del sexo». Dijo Van Gogh acerca de los cuadros de Gauguin. Siempre pensé Van Gogh se cortó la oreja culpa de Gauguin.
El cuadro al que hace referencia Vargas Llosa especialmente es Manao Tupapau. En realdad describe la situación en la que se inspiró Gauguin para pintar. No sé si Vargas LLosa está ficcionalizando, o si remonta una leyenda. También describe otra experiencia personal de Gauguin que lo llevó a pintar Pape Moe. La relata como si Gauguin se lo hubiese cofesado, o tal vez Vargas LLosa simplemente inventa.
Aún no lo terminé de leer.
PD: Gracias a un lector del blog, corregi mi error, La guerra del fin del mundo tambien es de Vargas llosa, y no de H. Hesse... (ahora entiendo mejor el tema oracular)

1 dic 2011

Las palabras y las cosas, Michel Foucault y J.L. Borges

Foucault y Borges "Este libro nació de un texto de Borges. De la risa que sacude al leerlo, todo lo familiar al pensamiento (al nuestro), transtornando todas las superficies ordenadas y todos los planos que ajustan la abundancia de seres, provocando una larga vacilación e inquietud en nuestra práctica milenaria de lo Mismo y de lo Otro. Este texto cita *cierta enciclopedia China* donde está escrito que los animales se dividen en
a) pertenecientes al emperador
b) embalsamados
c) amaestrados
d) lechones
e) sirenas
f) fabulosos
g) perros sueltos
h) incluidos en esta clasificación
i) que se agitan como locos
j) innumerables
k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello
l) etcétera
m) que acaban de romper el jarrón
n) que de lejos parecen moscas”.`
* "El idioma analítico de John Wilkins”, Otras Inquisiciones

24 abr 2011

Los sinsabores del verdadero policía, R. Bolaño


Conocí a Bolaño con "Los Detectives Salvajes" en unas vacaciones en Gesell y lo amé.
Fueron unos días felices de dormir bajo el sol en la playa y de leer de noche hasta el amanecer. Luego supe que se había muerto.
Luego leí varios de sus libros de cuentos y algunos reportajes que le hicieron, en donde seguí amándolo. Leí “2666”. Novela póstuma. Novela intensa, con esa construcción sintáctica admirable y a conciencia de Bolaño, con esa no valoración y sin dramas. Con algunas zonas bastante confusas, como quedan algunas cosas después de una muerte, supongo.
Hace unos días llegó a mis manos “Los sinsabores del verdadero policía”. Me encontré con otro Amalfitano. Me pregunto por qué no se mostró así Amalfitano en 2666. Probablemente todo tenga que ver con los editores. O tal vez Bolaño quiso que en 2666 Amalfitano fuera aquél y no éste. No sé. Ya no sabremos realmente que hubiese deseado contarnos Bolaño de Amalfitano. Cual de los dos debió ser el de 2666.
“Los sinsabores…” es como haber metido la nariz en los borradores de Bolaño, como revolver sus cajones y encontrar escritos desde donde recicló para Los Detectives y otros que decidió quitar de 2666, o que los editores olvidaron integrar. Me pregunto que dirá él al leerse en “Los sinsabores del verdadero policía”.
Como sea, esta novela armada sin él, viene a agregar información sobre los caminos que recorre un escritor con sus personajes, o tal vez sobre los caminos que recorren los personajes cuando se le escapan al autor. Tiene muchos momentos en donde volví a disfrutar de Bolaño. Y a sufrir un poco con estructuras que parecen quedar a mitad de camino y que nos dejan con ganas de más. Como su vida. Lamentablemente.

17 ago 2010

Las palabras y las cosas

Foucault y Borges

"Este libro nació de un texto de Borges. De la risa que sacude al leerlo, todo lo familiar al pensamiento (al nuestro), transtornando todas las superficies ordenadas y todos los planos que ajustan la abundancia de seres, provocando una larga vacilación e inquietud en nuestra práctica milenaria de lo Mismo y de lo Otro. Este texto cita *cierta enciclopedia China* donde está escrito que los animales se dividen en
a) pertenecientes al emperador
b) embalsamados
c) amaestrados
d) lechones
e) sirenas
f) fabulosos
g) perros sueltos
h) incluidos en esta clasificación
i) que se agitan como locos
j) innumerables
k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello
l) etcétera
m) que acaban de romper el jarrón
n) que de lejos parecen moscas”.`

* "El idioma analítico de John Wilkins”, Otras Inquisiciones

2 may 2010

"Las palabras", Sartre

"...por haber descubierto el mundo a través del lenguaje, durante mucho tiempo tomé al lenguaje por mundo.
Existir consistía en la posesión de una apelación controlada, de un lugar de tablas infinitas del verbo: escribir era grabar en esas tablas nuevos seres o -fue mi ilusión más tenaz- atrapar cosas vivientes, en la trampa de las frases. Si yo combinaba las palabras con ingenio, el objeto quedaba trabado en los signos.
En el jardín de Luxembourg empecé a dejarme fascinar por un brillante simulacro de árbol: no lo observaba, más bien confiaba en el vacío, esperaba; al cabo de un momento, su verdadero follaje surgía bajo el aspecto de un simple adjetivo, a veces de toda una proposición: yo había enriquecido al universo con un verdor capaz de estremecer.
Jamás deposité mis hallazgos en papel, se acumulaban, pensaba, en mi memoria.
De hecho, los he olvidado. Pero me hacía presentir mi futuro: Yo impondría nombres."

Jean Paúl Sartre. Fragmento de "Las palabras" (1964) Bs. As. Losada

7 abr 2010

El curioso incidente del perro a medianoche




Es de esos libros que uno no puede dejar de recomendar. Porque es muy hermoso.


"Debes escribir el libro que te gustaría leer".

23 sept 2009

"Amores en fuga", Bernhard Schlink

Esto es otra joyita de Bernard Schlink.

Transcribo unos poquitos párrafos de uno de los cuentos de "Amores en fuga".


"La niña de la lagartija"

"(...) El niño volvió a empezar. «En el cuadro hay una niña. Está mirando a una lagartija.» Eso tampoco era todo lo que se podía decir de la niña. El niño siguió. «La niña tiene la cara blanca y los brazos blancos, el pelo castaño, y lleva arriba una prenda de color claro y abajo una falda oscura.» Pero eso tampoco lo satisfizo. Empezó otra vez por el principio. «En el cuadro hay una niña mirando a una lagartija que toma el sol.» ¿Es eso cierto? ¿La niña está mirando a la lagartija? ¿No está más bien mirando más allá de la lagartija, como a través de ella? El niño dudó. Pero enseguida la cuestión le pareció indiferente, pues a la primera frase la siguió la segunda: «Es una niña guapísima.» Esa frase era cierta, y con ella la descripción empezaba a hacer justicia al cuadro.

«En el cuadro hay una niña mirando a una lagartija que toma el sol. Es una niña guapísima. Tiene la cara fina, la frente lisa, la nariz recta y un hoyuelo en el labio superior. Tiene los ojos marrones y el pelo castaño y rizado. Lo más importante del cuadro es la cabeza de la niña, por encima de todo lo demás, a saber: la lagartija, la roca o la duna, la playa y el mar.»

El niño estaba contento. Ahora bastaba con colocar cada cosa en su sitio: el primer plano, el segundo plano o el fondo. Estaba orgulloso de su «a saber». Sonaba elegante y adulto. Estaba orgulloso de la belleza de la niña.

Cuando oyó a su padre abrir la puerta del piso, se quedó inmóvil. Lo oyó dejar la cartera, quitarse el abrigo y colgarlo, echar una mirada en la cocina y en el salón y llamar a su puerta.

–Estoy aquí –exclamó el niño, y dejó las hojas arrancadas cubriendo exactamente la libreta, y la estilográfica al lado. Así era como su padre tenía las actas, las hojas sueltas y los bolígrafos en su mesa. Empezó a hablar en cuanto se abrió la puerta.

–Estoy aquí porque nos han mandado describir un cuadro y estoy describiendo éste.

El padre tardó un momento en comprender.

–¿Qué cuadro? ¿Qué estás haciendo?

El niño volvió a explicarse. Por la actitud del padre, que los miraba al cuadro y a él con el ceño fruncido, se dio cuenta de que había hecho algo malo.(...)"

22 ago 2009

La reina en el palacio de las corrientes de aire



Recién termino con “La reina…” y me queda esta sensación de final y/o de vacío y/o de pérdida que me suele suceder al terminar de leer algunos libros queribles como cuando algunos amigos tienen que partir irremediablemente.
Es una obra prolija, intensa, muy inteligente, que no pierde de vista los diferentes niveles de la ecuación/ modo narración.
Los personajes tienen vida propia. Tienen corazón, defectos, manías, encanto y maldad, y algunos hasta casi tienen "poderes". Pero aún así son verosímiles porque el lector hace el pacto veloz y alegremente.
Los acontecimientos se sostienen con grosor y no me dieron respiro.
Me he estado durmiendo casi 4:00 am por enterarme que pasaría cada vez.
Y dormida vengo funcionando desde hace unos cuantos días.
El contexto sueco es novedoso para mí, y sin embargo resulta familiar. (Espero que no sea culpa de la traducción).
Lo extraño es (no lean lo que escribo a continuación si no leyeron el libro), lo extraño digo, es que así como la ilustración lo indica, había pensado que a la mágica antihéroe de Lisbeth, le quedaría alguna secuela.
Me gustaría poder preguntarle a Stieg Larsson cual fue realmente su versión/intención. Y mandarle un abrazo de agradecimiento por las felices horas compartidas.

15 ago 2009

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina



Terminé con el volumen 2 de Millennium.
Excelente.
Si pudiera entender algo de matemática estaría segura de que efectivamente, la estructura de una buena novela se podría hacer sobre la base de un sistema de ecuaciones con incógnitas.


"La clasificación de las ecuaciones se hace en función de la potencia más alta (el valor del exponente) de la incógnita que plantean. Si la potencia es uno, se trata de una ecuación de primer grado; si es dos, nos hallamos ante una ecuación de segundo grado, y así sucesivamente. Las ecuaciones de grado mayor a uno ofrecen varias soluciones a la incógnita. Estas soluciones se llaman «raíces».

Ecuación de primer grado (ecuación lineal): 3x – 9 = 0 (raíz: x=3)."

9 ago 2009

Los hombres que no amaban a las mujeres


de Stieg Larsson.
Nació el 15 de agosto de 1954, en Skelleftehamn, Suecia. Falleció el 9 de noviembre de 2004 en Estocolmo, víctima de un ataque cardíaco, días después de entregar a su editor el tercer volumen (Luftslottet som sprängdes) y poco antes de ver publicado el primero (Män som hatar kvinnor).

Parece que ya no arrastro prejuicios acerca de algunos Best Sellers.



La trilogía se llama "Millennium"


I . Los hombres que no amaban a las mujeres
II. La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina
III. La reina en el palacio de las corrientes de aire


Hoy terminé de leer las 408 páginas del 1° libro de la trilogía Millennium, "Los hombres que no amaban a las mujeres".

Voy a citar algo que tiene que ver con Lisbeth (un personaje protagónico) y que me conmueve:

"Nunca antes en su vida había sentido una añoranza así. Quería que Mikael Blomkvist llamara a su puerta y... ¿qué? ¿Que la cogiera en sus brazos? ¿Que la llevara apasionadamente al dormitorio y le arrancara la ropa? No, en realidad, sólo quería su compañía. Quería oírle decir que la quería por ser quien era, que era especial en su mundo, en su vida. Quería que le diera una prueba de amor, no sólo de amistad y compañerismo. «Me estoy volviendo loca», pensó."

2 jul 2009

La conjura de los necios, John Kennedy Toole




"Querido lector:
Un buen libro es la sangre vital preciosa de un maestro espiritual, embalsamada y atesorada a propósito para una vida futura.
Milton"


No sé si sea una cita textual de Milton, es en todo caso, una cita textual de Toole.

7 ene 2009

Fabián Casas, "Ocio" y "Veteranos del pánico."


Hoy conocí a Fabián Casas. En “Ocio” y “Veteranos del pánico”. Dos relatos cortos que se vuelan.
Me habían recomendado otros títulos pero no los encontré.
Me enamoré con “Veteranos del pánico”. No me enamoré tanto como cuando conocí a Bolaño, pero es amor de todos modos.

Cuando tuve el librito entre mis manos, abrí al azar y leí el siguiente párrafo:
Sentía que alguien caminaba por mi pecho, que alguien, durante la noche, se tomaba el agua que dejaba en el vaso sobre la mesita de luz. Yo era el astronauta de una nave hecha con papel de calcar. Y tenía vértigo”, entonces lo compré.

Narra con pocos adjetivos y sin lamentos, y me parece que construye la oralidad al estilo de Salinger en "El Guardian entre el Centeno".
Nos habla, como si estuviéramos con él, compartiendo un café en el bar “Astral” y no podemos dejar de oirlo, ni de prestarle atención.

10 dic 2008

El lector



Casualmente, como me llegan los pocos libros que suelo leer últimamente, llegó a mis manos uno que se llama “El lector”.
Su autor, Bernhard Schlink, alemán (1944), sigue siendo desconocido para mí, pero su prosa con pocas descripciones líricas y o sentimentales me conquistó.
Es un relato medido, como el de quien no se permite mentir y de quien intenta describir los hechos respetando la parcialidad de la memoria sin agregar juicios de valor. Tal vez por eso, el gran logro literario.
El tema, una relación amorosa entre un adolescente y una mujer de 36 años dentro de un contexto histórico: La revisión del pueblo alemán acerca del comportamiento nazi. Tampoco deja de lado un intento de filosofía Kant, Hegel, bajada a la praxis.
Breve y honorable, para leer casi de corrido en tres noches.

13 feb 2008

La muerte de Ivan Ilich, Tolstoy

No recuerdo haber leído antes a Tolstoy, aunque recuerdo haber iniciado hace mucho tiempo la lectura de "La guerra y la paz" que no supe continuar.

Si recuerdo tener un gran respeto por la narrativa rusa. Y por los formalistas rusos.
Y por Dostoievski. Ambos, Tolstoy y Dostoievski fueron jugadores compulsivos. No sabía eso de Tolstoy.

Me dejó en estado de admiración. La construcción impecable de sencilla, traducción mediante.

Poder decir mucho con poco.

Qué envidia.

15 jul 2007

Roberto Bolaño, 14 de julio 2003-2007


Anoche hablaba con un amigo sobre mi lectura de Los Detectives Salvajes. Luego sobre de cómo me enamoré de Bolaño y hoy recién me di cuenta de la coincidencia con el aniversario de su muerte. Los caminos de Señor son inconmensurables.

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La última entrevista de Roberto Bolaño
Estrella distante

Por Mónica Maristain

Página 12, 23 de julio del 2003


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http://sololiteratura.com/bol/bolanoentrevistas.htm

2 ago 2005

2666 - Bolaño Roberto (mi lectura)


Anoche terminé de leer 2666 de Bolaño, una obra póstuma como todos seguramente saben.
Se murió en el 2003, a los 50 años.
Cuando terminó, dudé, porque vi que continuaba después de una hoja en blanco y me sentí feliz.

Sin embargo era un comentario de su editor.

Cuando terminé de leer el comentario del editor lloré un poco.
El llanto no se debió a la novela, porque Bolaño evita los dramatismos.
Se debió tal vez a la "insignificancia" de las cosas.
Pero es que algunas cosas no me parecen insignificantes. Terminar de leer un libro feliz a veces da pena.

Ya había leído "Los detectives salvajes" Eso fue en Gesell y ahí me hice amiga de Bolaño. (En la gran ruptura.)
Fueron una de las vacaciones mas lindas.
Igual sé que no es "técnico" mezclar a los autores con sus obras. Al autor empírico con el "personaje". (Ni hablemos del relator.)
Sin embargo Bolaño quería que lo mezcláramos.

Volviendo a la obra 2666, quiero decir que es obvio que la novela no está terminada.
No porque no pueda terminar ahí, simplemente porque "sentí" la estructura que planeó Bolaño.
Estructura caracol doble (?)
Los hechos se van enroscando de este lado. Luego hay un llano y comienza la ola nuevamente a enroscarse de este otro lado e inversamente.
Cuando se termina el caracol todo cierra. Pero el caracol no cerró.

Bolaño! Necesitaría preguntarte algunas cosas.

(Aquí borré preguntas, porque seguramente algunos de Uds van a leer el libro)

Quiero citar algo de "2666":
"Pero la soberbia de Wolfram (yo huía de la letras, yo no poseía arte) una soberbia que da la espalda , una soberbia que dice moríos, yo viviré (...)"

Pienso que el cometario del editor "invita" a nuevas lecturas. Vale. No sé. El que escribió eso, se llama Ignacio Echevarría, y es un crítico literario importante y era amigo de Bolaño.
Lo eligió Bolaño para que atendiera los asuntos de la novela despues de su muerte.
De todos modos, Bolaño, como siempre medido, no deja de ser estoico.

Me falta leer estrella distante. Me falta leer algunas otros libros, seguramente releer también 2666.
Releer a Arturo Belano!

Sé que soy cursi, lo que no le gustaba a Bolaño, ni a nadie que se precie de buen lector o escritor.



PD: no lean la reseña de la tapa trasera de libro.